La tormenta va pasando. El dolor se va deshaciendo, y el sentirme parte va llegando.
Pero esta noche me invaden las lágrimas, me dejan sin aliento, porque me siento, esta noche, lejos.
Necesito ir a su cuarto y sin decir nada, echarme entre ellos y sentirme hija, pequeña o grande, sentirme suya.
Buenas noches (papá).